Cada vez más gente pregunta a ChatGPT, a Gemini o a los resúmenes con IA de Google antes de buscar una web. «¿Qué consultor SEO hay en Oviedo?», «¿qué sidrería me recomiendas en Gijón?», «¿qué herramienta uso para programar mis redes?». La respuesta ya no es una lista de diez enlaces, sino un texto que menciona unas pocas marcas y cita algunas fuentes.
El posicionamiento en ChatGPT y en otros asistentes consiste en que tu negocio sea una de esas fuentes. Es un campo nuevo y nadie puede prometerte que la IA te cite. Pero sí hay prácticas razonables, basadas en la documentación oficial de Google y de OpenAI, que aumentan tus probabilidades. Te cuento cuáles aplico.
Qué es el GEO y en qué se diferencia del SEO
GEO son las siglas de Generative Engine Optimization, optimización para motores generativos. El término se popularizó a partir de un trabajo académico de Aggarwal y otros autores que estudió cómo cambia la visibilidad de una fuente en las respuestas generadas por IA. En sus experimentos, algunas técnicas, como añadir citas, estadísticas y fuentes, aumentaron la visibilidad hasta un 40 %. Es un estudio de laboratorio, no una garantía, pero apunta en una dirección clara.
La diferencia con el SEO clásico es de objetivo más que de técnica:
- SEO: conseguir que tu página aparezca bien posicionada en los resultados y que el usuario haga clic.
- GEO o SEO con IA: conseguir que el asistente entienda quién eres, confíe en tu información y te mencione o enlace en su respuesta.
En la práctica se solapan mucho. Google explica en su documentación sobre funciones de IA en la búsqueda que no hay requisitos adicionales para aparecer en AI Overviews o en el modo IA: la página tiene que estar indexada y poder mostrarse con un fragmento en la búsqueda. Es decir, sin una buena base de SEO, el GEO no despega.

Cómo eligen las IA qué fuentes citar
Cada asistente funciona a su manera y ninguno publica su algoritmo completo. Lo que sí sabemos es que, cuando buscan en la web, dependen de que puedan rastrear e interpretar tu contenido.
- ChatGPT. OpenAI explica en su documentación sobre rastreadores que OAI-SearchBot es el robot que se usa para mostrar sitios web en los resultados de búsqueda de ChatGPT. Es independiente de GPTBot, que se usa para el entrenamiento de modelos. Puedes permitir uno y bloquear el otro en tu robots.txt, y los cambios tardan unas 24 horas en aplicarse.
- Google. Los resúmenes con IA y el modo IA se apoyan en el índice de Google, así que las reglas del SEO de siempre siguen valiendo.
El primer paso, por tanto, es técnico: revisa tu robots.txt. Más de una web bloquea sin saberlo a los rastreadores de búsqueda de IA, a veces por una regla de seguridad del hosting o de un plugin.
A partir de ahí, la lógica se parece a la de un periodista que busca fuentes: la IA tiende a apoyarse en información clara, coherente, actualizada y que otros sitios confirman.
Datos de tu negocio coherentes en todas partes
Si tu web dice una cosa, tu ficha de Google otra y un directorio una tercera, la IA no sabe a quién creer. La coherencia es una de las bases del GEO.
- Usa el mismo nombre comercial, la misma descripción de lo que haces y la misma ciudad en tu web, tu ficha de Google, LinkedIn y los directorios.
- Ten una página «Acerca de» completa: quién eres, qué haces, dónde trabajas y cuál es tu experiencia.
- Mantén tu ficha de Google Business Profile al día. Si atiendes en Asturias, la guía de SEO local en Asturias te sirve como punto de partida.
- Consigue menciones en sitios que la gente ya considera fiables: prensa local, asociaciones, colaboraciones. Es el equivalente al linkbuilding de siempre, con más peso en la marca que en el enlace.

Contenido que responde de forma directa
Los asistentes de IA construyen respuestas a preguntas. Un contenido que responde de forma directa, con frases claras y datos concretos, es más fácil de entender y de citar que un texto que da vueltas.
- Empieza cada sección con la respuesta y después desarrolla.
- Usa encabezados con forma de pregunta cuando tenga sentido: «¿Cuánto tarda una auditoría SEO?».
- Incluye una sección de preguntas frecuentes en tus páginas de servicio, con respuestas breves.
- Cita fuentes y enlázalas. Es lo que el estudio sobre GEO identificó como una de las técnicas más útiles, y además es buena práctica editorial.
- Muestra experiencia propia: casos reales, procesos y ejemplos. Google lo pide en su guía de contenido útil y centrado en las personas.
No se trata de escribir para máquinas. Un texto claro y bien estructurado funciona mejor para las personas y, de paso, para la IA.
Datos estructurados: el idioma de las máquinas
Los datos estructurados son un código, normalmente en formato JSON-LD, que describe de forma inequívoca qué hay en una página: una empresa, un servicio, un artículo, un autor, una pregunta frecuente. Google los usa para entender el contenido y mostrar resultados enriquecidos, y ayudan a cualquier sistema a interpretar tu web sin ambigüedades.
Los que más recomiendo a un negocio local o a un profesional:
- Organization o LocalBusiness, con nombre, logo, dirección o ciudad, teléfono y perfiles sociales.
- Article en el blog, con autor y fechas.
- Service en las páginas de servicio y FAQPage cuando haya preguntas frecuentes reales en la página.
En mis propios proyectos este trabajo es diario. En podcast.com.ar, un directorio de podcasts y canales de streaming, uso procesos de IA para hacer minería de datos de distintas fuentes y reunir en tiempo récord la información de las 958 fichas, y cada una pasa por una revisión humana antes de publicarse. En Orbemetrix analizo canales de YouTube a partir de datos públicos, y también uso IA como apoyo en la producción de mis libros. En todos los casos, la máquina acelera y una persona decide.
Cómo comprobar si la IA te menciona
No existe todavía un Search Console para ChatGPT, así que la medición es en parte manual. Esto es lo que hago:
- Pregunta como lo haría tu cliente. Prepara una lista de preguntas reales («mejor consultor SEO en Oviedo», «dónde comer fabada en Gijón») y hazlas en ChatGPT, en Gemini y en Google con su modo IA. Anota quién aparece y qué fuentes se citan.
- Repite cada cierto tiempo. Las respuestas cambian. Una revisión mensual da una idea de la tendencia.
- Revisa la analítica. En Google Analytics puedes ver visitas que llegan desde chatgpt.com y otros asistentes como sitios de referencia.
- Revisa los registros del servidor o tu herramienta de seguridad para comprobar que OAI-SearchBot y Googlebot pueden acceder.
- Corrige lo que la IA dice mal. Si un asistente da datos erróneos sobre tu negocio, normalmente es porque esa información está desactualizada en algún sitio. Busca el origen y corrígelo.
Si quieres trabajar esto de forma ordenada, puedes ver mi servicio de SEO y GEO para negocios de Asturias, donde también integro la automatización de procesos con IA, y el resto de servicios. Te preparo un presupuesto personalizado después de una primera conversación, sin compromiso.
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